GOTITAS POR LA VENA
una y otra vez, vuelvo a empezar...
11.4.05

ducha

Por fin se ha ido a trabajar, voy a darme una ducha.
Está muy enfadado, pero nunca lo suficiente. Nunca está lo bastante enfadado para abandonarme, para vencer su miedo a la soledad.
No entiendo porqué no termina con todo esto si le resulta tan insoportable.
Cuando lo llamé desde ese bar de carretera no me hizo preguntas, se le amontonaron después, en el coche. ¿Estás bien? ¿Dónde has estado? ¿Con quién has estado? ¿Qué has hecho? ¿Estás bien? ¿Y tus zapatos? ¿De verdad estás bien? Creo que esperaba que le dijera que no estaba bien y que me pusiera a llorar o algo así, estaba un poco aturdida, me sentía extraña, pero no me sentía mal. No me acuerdo de nada, pero Daniel no me cree, para colmo me sangra la nariz a cada momento y él se limita a mirarme con tristeza y suspirar, como si yo tuviera la culpa.
Tendría que volver al bar de la pecera para intentar averiguar que me pasó, no es la primera vez que fumo demasiado y pierdo la memoria. Mejor otro día, estaba muy lejos, estoy cansada, me duele todo el cuerpo, como si me hubieran dado una paliza.
Me desnudo delante del espejo y descubro unas manchitas marrones al lado de mi ombligo, las toco y son rasposas, me escuecen un poco. Son quemadas de cigarrillo, me palpo todo el cuerpo en busca de más y encuentro dos cortes paralelos en la nalga izquierda, algún cabrón me ha marcado como al ganado. Pongo el agua de la ducha al máximo, necesito limpiarme, frotar esas heridas hasta hacerlas desaparecer, disolverme yo también por el desagüe.
Ahora si estoy llorando, que falta de control, mi cuerpo, mi cuerpo. Me visto con cuidado, elijo una camiseta larga, para taparme el vientre. Si me vieras ahora, tú no lo permitirías, tú no...
No quiero pensar, no puedo, mejor me voy a la tienda a hacerle compañía a Daniel. Me paso la tarde rodeada de turistas alcohólicos. Temo reconocer algún rostro y recordar algo.
Le pido perdón a Daniel, aunque ni yo misma sé lo que he hecho.
Le prometo que todo va a cambiar, todo tiene que cambiar.
Ya no parece tan enfadado.

escrito a las 6:06 p. m. por Teresa

El perdon es basico para dejar ir las obsesiones, pero hay gente que se queda obsesionada toda la vida porque su vida es vacia como una cascara de cebolla.

By Anonymous Miles Davis, at 6:57 p. m.  

casi siempre me pasa igual me gustan mas los personajes masculinos , Elena me esta medio molestanto , sera que me identifico o que? , bueno , estoy cada vez con ganas de saber mas sra! saludos buen inicio de semana

By Blogger tatuaje, at 8:37 p. m.  

El cuerpo no tiene defensas, no puede taparse las heridas a salvo que uno mismo las tape, con un jersey, o con lo que sea, pero la memoria, esa sí tiene sus recursos...

un saludo, Teresa...

By Anonymous JIP, at 10:31 p. m.  

Sr. Davis, hay quien no tiene ni esa cáscara de cebolla para resguardarse...

jajjaja, tatuaje, a mí me pasa lo contrario, siempre me gustaron más los personajes femeninos, y si consigo identificarme, entonces son mis favoritos!!

jip, la memoria se las sabe todas :)
un saludo

By Blogger Teresa, at 3:16 p. m.  

a mi tambien me suelen gudtar mas los femeninos... los encuentro mas complejos y misteriosos, los masculinos ?¿? esque son tan simples :S

By Anonymous vanesa, at 7:56 p. m.  

jajajjaaj, bueno, eso supongo que dependerá de como estén escritos, yo si los hago simples es por puro desconocimiento la verdad :)

By Blogger Teresa, at 4:12 p. m.  

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