GOTITAS POR LA VENA
una y otra vez, vuelvo a empezar...
14.4.05

fantasmas

A Daniel no le gusta que hable de ti, tiene celos, es patético, se comporta como si también fuera un fantasma, si pudiera se convertiría en mi sombra, y me seguiría a todas partes, para poder sufrir más, lamentarse más.
Se empeña en llenar mi vacío, pero no puedo albergar espacio para nadie.
Me pudro dentro de una habitación desolada, fría, llena de humedad, con las ventanas tapiadas y la puerta cerrada con llave, y a la vez esa habitación está dentro de mí.
Tu último regalo fue convertirme en lo más parecido a uno de esos juegos de muñecas rusas y Daniel se empeña en abrirlas todas con la ilusión de encontrar una que le pertenezca, que le corresponda.
Pobrecito, en lugar de eso encuentra que cada una está más deteriorada que la anterior y más dispuesta a hacerle daño. ¿Cuánto rencor puede provocar la decepción? ¿Cuántas veces está dispuesto a volverlo a intentar?
Por mi parte yo no tengo prisa. La verdad es que todo me importa una mierda.
No puedo sentir compasión por un niño que se conforma con migajas, por un parásito que se alimenta de un ser herido. Quizá podría llorar por un hombre, pero no por su sombra.
Solo tengo que abrirme de piernas en el momento justo, o sonreírle cuando lo espera y él a cambio me libera de las preocupaciones terrenales. Aunque me daría lo mismo vivir en la calle y comerme las piedras.
Nuestra relación no es más que pura inercia por ambas partes, pero encuentro alguna chispa de felicidad cuando al final de una nueva borrachera viene a buscarme y me lleva a casa.
Es en ese momento, cuando estoy al borde del desmayo y todo es más parecido al mundo de los sueños, en ese momento, cuando puedo sentir que son tus brazos los que me acunan.

escrito a las 12:59 p. m. por Teresa

Creo que, si he entendido bien la historia (no sé exactamente cómo se te puede convertir en un juego de muñecas rusas, bueno, es que no sé qué es un juego de muñecas rusas, jeje), Daniel es esencial para la relación que Elena lleva con el destinatario de la carta. Lo único que sé, seguro, es que no querría ser Daniel, no podría ser Daniel... Su inmadurez le exprime el razocinio!!

By Anonymous Daniel Toledo, at 2:21 p. m.  

Teresa! que fuerte , Daniel esta borracho de celos , quisiera entender lo que embriaga a Elena para provocarlo el ese desvario ese desquisio por ese otro fantasma , un beso sra!

By Blogger tatuaje, at 5:28 p. m.  

"...Es en ese momento, cuando estoy al borde del desmayo y todo es más parecido al mundo de los sueños, en ese momento, cuando puedo sentir que son tus brazos los que me acunan..."

reflexionare con estas palabras,
vale que a he pillado todo xDD
que no eras tu la del bar es Elena el personaje de tu historia xDDD
y yo la mar de convencida que eras tu xDDD

Yo no encuentro a Daniel loco de celos :S lo encuentro simplemente preocupado por la situacion que vive Elena, es una relacion en la que se aniquilan mutuamente creandose un vinculo de total necesidad el uno del otro

By Anonymous vanesa, at 8:17 p. m.  

Yo no se opinar, pero si quiero desear que la felicidad se muera de celos por vos.
Abrazos

By Anonymous toshiro, at 11:26 p. m.  

jajajajja, dani, pues igual no se llaman así, me refería a esas muñecas que van una dentro de la otra, que son iguales pero en diferentes tamaños, y sí yo creo que has entendido bien :)

con el tiempo tatuaje, un beso

vanesa, muchas gracias por reflexionar sobre mis palabras, estoy sorprendida, y bueno, entiendo que esto es un lio, unos días hablo de mi, otros de elena, en fin, soy un completo desorden jajajajaj

toshiro, mejor que la felicidad nos abrace, el mayor tiempo posible!

besos para todos

By Blogger Teresa, at 4:24 p. m.  

Muy duro. Durísimo en realidad.
Y muy cobardes ambos. O muy ciegos, lo cual puede ser consecuencia de lo primero.

By Blogger Leopoldo, at 9:30 a. m.  

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